
En representación de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU), el Observatorio de la Democracia Participativa (OIDP) participó en la Global Democracy Coalition (GDC) Global Forum 2026, celebrado el 1 de octubre en el Anfiteatro del Conservatorio de Atenas, en colaboración con el Athens Democracy Forum. La GDC es una iniciativa convocada por el International Institute for Democracy and Electoral Assistance (International IDEA), que reúne a más de 190 organizaciones y socios de todo el mundo dedicados a la democracia para fomentar la colaboración y la acción colectiva.
Celebrado bajo el lema “Democracia y Confianza: Del diagnóstico a la acción colectiva”, el Foro marcó la culminación de un proceso de un año de diálogos regionales en África, las Américas, Europa y Asia. Los Foros Regionales de Nairobi, Asunción, Praga y Seúl exploraron los desafíos y las innovaciones democráticas desde sus respectivos contextos, al tiempo que identificaron una preocupación común: la participación democrática está aumentando, pero la confianza en las instituciones democráticas no está avanzando al mismo ritmo.
En lugar de seguir el formato tradicional de una conferencia, el evento se estructuró como una jornada de análisis, intercambio, escucha profunda y toma de decisiones colectiva, centrada en una pregunta general: ¿por qué la participación democrática sigue creciendo mientras la confianza democrática sigue disminuyendo, y qué sería necesario para que ambas se refuercen mutuamente?
En su discurso inaugural, Pita Limjaroenrat, Senior Democracy Fellow de la Harvard Kennedy School, abordó los desafíos actuales de la democracia en torno a la cuestión de “democracia versus autocracia competitiva”. Subrayó la importancia de restaurar la confianza en las instituciones democráticas y de ofrecer resultados que respondan a las preocupaciones de la ciudadanía como elementos esenciales para fortalecer la democracia.
El Foro se organizó en torno a cuatro ejes temáticos: Confianza y Algocracia, Confianza y Participación, Confianza y Entrega, y Confianza y Resiliencia. Cada grupo conectó las conclusiones de los foros regionales con la investigación académica y la experiencia práctica, examinando cómo puede reconstruirse la confianza democrática en diferentes contextos.
El OIDP, representado por Adrià Duarte y Julia Guimarães, contribuyó al taller dedicado a “Confianza y Participación”. Silvia Cervellini, miembro del Consejo Asesor del OIDP y cofundadora y directora de Delibera Brasil, también participó en el Foro. El eje fue introducido por Olga Caballero, Directora Ejecutiva de Alma Cívica, quien destacó la necesidad de convertir la participación en poder e influencia. Aunque la energía cívica y la voluntad de participar siguen siendo fuertes, la transformación de esta energía en una influencia concreta y en poder institucional a menudo no se produce.

El taller examinó por qué la energía cívica queda tan frecuentemente atrapada en ciclos de incidencia sin generar cambios institucionales duraderos. Se puso de relieve que la participación, aunque esencial para la democracia, no reconstruye automáticamente la confianza pública. La ciudadanía tiene más probabilidades de confiar en las instituciones democráticas cuando puede percibir una conexión creíble entre expresar sus opiniones y que las instituciones escuchen, respondan y actúen.
El debate identificó varios obstáculos para establecer esta conexión:
La brecha percibida entre participar y conseguir resultados concretos.
La falta de rendición de cuentas sobre cómo se consideran y aplican los resultados de los procesos participativos.
La discontinuidad de los procesos participativos, que a menudo son esporádicos, simbólicos o están desconectados de la toma de decisiones.
La necesidad de un cambio sistémico y cultural, respaldado por la educación cívica y nuevas narrativas sobre la democracia.
La dificultad de garantizar que la participación conduzca a la influencia y no simplemente a la consulta.
Por ello, el taller puso de relieve que el desafío no consiste únicamente en crear más oportunidades para que las personas participen, sino en garantizar que la participación sea significativa, tenga consecuencias y esté conectada con la toma de decisiones institucionales.
Por la tarde, la sesión de “Deep Listening” invitó a las personas participantes a reflexionar sobre las condiciones que permiten que la participación ciudadana genere cambios institucionales. La sesión comenzó con el caso de estudio del movimiento #RenunciaYa de Guatemala y continuó mediante una conversación en formato fishbowl, que permitió explorar cómo la acción cívica puede conectarse con instituciones capaces de canalizar las demandas ciudadanas y traducirlas en reformas.

El caso de Guatemala demostró tanto el potencial como las limitaciones de la movilización cívica. Las redes sociales ayudaron a transformar la indignación pública en una acción masiva sostenida, contribuyendo a la dimisión y al procesamiento del presidente Otto Pérez Molina. Sin embargo, la ausencia de instituciones y estructuras cívicas suficientemente resilientes dificultó la consolidación de estos avances en reformas democráticas y anticorrupción duraderas.
El debate identificó varias condiciones que pueden ayudar a cerrar la brecha entre participación y cambio institucional, tanto para la participación “invitada” como “no invitada”:
Construir coaliciones intersectoriales que conecten movimientos sociales, instituciones públicas, sociedad civil y otros actores democráticos.
Crear entornos favorables para la participación cívica y proteger el espacio cívico.
Garantizar la transparencia sobre cómo se organizan los procesos participativos, cómo se evalúan las propuestas y qué decisiones se toman posteriormente.
Integrar la participación en leyes, reglamentos y procedimientos institucionales.
Garantizar la continuidad más allá de consultas individuales, proyectos o ciclos electorales.
Reforzar la inclusión de perspectivas diversas, especialmente las de las personas jóvenes y de las comunidades que afrontan situaciones de marginación o vulnerabilidad.
El debate también destacó la importancia de los actores locales y territoriales en la renovación democrática. Muchas formas prometedoras de innovación democrática surgen a nivel local, ofreciendo oportunidades para conectar la participación con las experiencias vividas de las personas y con decisiones que afectan directamente a sus derechos y a su vida cotidiana.
El Foro concluyó con el “Commitment Commons”, un proceso colectivo diseñado para llevar más allá de Atenas las misiones identificadas. La GDC destacó cuatro ámbitos clave de acción:
Integrar a la ciudadanía en la toma de decisiones públicas.
Construir una ciudadanía informada.
Forjar alianzas.
Dotar a los movimientos de herramientas para ir más allá de los ciclos electorales.
La participación de CGLU en el GDC Global Forum contribuyó a una reflexión compartida sobre cómo la democracia participativa puede convertirse en una base más sólida para la confianza democrática. El reto de cara al futuro es construir instituciones y ecosistemas cívicos en los que la participación no solo sea escuchada, sino que tenga el poder de influir en las decisiones, fortalecer los derechos y generar cambios democráticos duraderos.