Barcelona ha aprobado su Plan de Participación Ciudadana 2026–2028, una nueva hoja de ruta diseñada para fortalecer la participación democrática, ampliar el acceso a la participación cívica y fomentar la innovación democrática en toda la ciudad. Basándose en el compromiso de larga trayectoria de Barcelona con la gobernanza participativa, el plan tiene como objetivo consolidar y mejorar el modelo de participación de la ciudad mediante un marco integral de medidas que sitúan a la ciudadanía en el centro de la toma de decisiones públicas.
Con una inversión de 3,63 millones de euros, el plan reúne 46 acciones estructuradas en torno a tres pilares estratégicos: participación abierta, participación diversa y universal, y participación innovadora. En conjunto, estas medidas buscan mejorar los mecanismos de participación existentes, facilitar el acceso de todas las personas residentes a los canales municipales de participación y promover nuevas formas de participación digital e híbrida.
Uno de los objetivos centrales del plan es reforzar la calidad y la eficacia de la democracia participativa. En el marco del pilar de participación abierta, Barcelona reforzará los espacios y procesos participativos existentes para garantizar que las aportaciones ciudadanas tengan una mayor incidencia en las políticas públicas. Entre las medidas previstas se incluyen una nueva edición de los presupuestos participativos, mejoras en los procesos participativos a nivel de distrito, la revisión de las asambleas de barrio y la simplificación de las iniciativas ciudadanas, haciendo que la participación sea más transparente, accesible y efectiva.

El plan también presta especial atención a la inclusión y a la igualdad de acceso a la participación. A través del pilar de participación diversa y universal, Barcelona busca eliminar las barreras que impiden que algunas personas ejerzan su derecho a participar en igualdad de condiciones. Las medidas incluyen la mejora de la accesibilidad, el impulso de la participación de personas de diferentes orígenes sociales y culturales, y el fortalecimiento de la implicación de niños, adolescentes y jóvenes, especialmente mediante la creación del nuevo Consejo de Infancia y Adolescencia de Barcelona.
La innovación democrática es también un elemento clave del plan. Reconociendo las nuevas formas en que las personas se relacionan con las instituciones públicas, Barcelona seguirá desarrollando herramientas de participación digital e híbrida que complementen los procesos presenciales. La ciudad reforzará la plataforma Decidim Barcelona como principal espacio digital de participación, desarrollará nuevos formatos de participación híbrida y promoverá iniciativas vinculadas a los derechos digitales y la innovación democrática. El plan también fortalece la gestión ciudadana y la corresponsabilidad cívica, fomentando que las organizaciones sin ánimo de lucro tengan un papel más relevante en el uso y la gestión de equipamientos y bienes municipales.
Para el OIDP, esta iniciativa resulta especialmente relevante. El nuevo Plan de Participación Ciudadana de Barcelona demuestra cómo los gobiernos locales pueden seguir innovando en la gobernanza democrática, reforzando la participación como un derecho fundamental y garantizando que las instituciones públicas sigan siendo abiertas, inclusivas y receptivas a sus comunidades.
El éxito del plan dependerá, en última instancia, de su implementación. Más allá del número de acciones que contiene, su ambición reside en su capacidad para fortalecer la cultura democrática, ampliar la participación a todos los sectores de la sociedad y garantizar que la ciudadanía pueda contribuir de manera significativa a las políticas que configuran su ciudad. En este sentido, el Plan de Participación Ciudadana de Barcelona representa otro paso importante hacia la construcción de una ciudad más participativa, inclusiva y democrática.
Para conocer más sobre el Plan de Participación Ciudadana 2026–2028, consulta el artículo oficial aquí
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